La Empresa de Licores de Cundinamarca ya ha producido más de 7,7 millones de botellas para Meta y Nariño.

7.706.732 botellas producidas para las licoreras de Meta y Nariño muestran una faceta menos conocida de la Empresa de Licores de Cundinamarca (ELC): además de elaborar sus propias marcas, su planta presta servicios de maquila para fabricar productos de otros departamentos y aprovechar su capacidad industrial disponible.

La operación permite producir diferentes referencias de acuerdo con las formulaciones, especificaciones y volúmenes requeridos por cada licorera, mientras la ELC obtiene nuevos ingresos mediante el uso de su infraestructura y conocimiento técnico.

“Hoy estamos poniendo ese conocimiento y esa infraestructura al servicio de otros departamentos, pero también estamos construyendo una oportunidad para que la Empresa de Licores de Cundinamarca crezca y sea cada vez más sostenible”, afirmó Nicolás Forero Obregón, gerente de la ELC.

Del Aguardiente Llanero al Aguardiente Nariño:

Para el Meta, la planta de Cundinamarca produce Aguardiente Llanero Ligero, de 24 grados de alcohol, en presentaciones de 375 y 750 ml; Aguardiente Llanero Edición Especial, de 29 grados, en presentación de 375 ml; y Aguardiente Llanero Joropo y Aguardiente Llanero Coleo, ambos de 29 grados y 750 ml.

Para Nariño produce Aguardiente Nariño Edición Premium, de 29 grados de alcohol y presentación de 750 ml.

Cada producto conserva las características definidas por la respectiva licorera. La ELC aporta la capacidad de su planta y sus equipos técnicos para adaptar los procesos de fabricación a los requerimientos de cada mercado.

Capacidad instalada que genera nuevos negocios:

La maquila permite utilizar capacidad disponible de la planta para desarrollar una actividad comercial adicional a la producción y venta de las marcas propias de la ELC.

“La fortaleza de nuestra planta está en la capacidad que tenemos para responder a diferentes necesidades y entender que cada mercado tiene sus propias características. Queremos que nuestra capacidad industrial se traduzca en nuevos negocios y en resultados que beneficien directamente al departamento”, agregó Forero.

La experiencia con Meta y Nariño abre además la posibilidad de buscar nuevos clientes entre otras licoreras y convertir la maquila en una línea complementaria de negocio para la empresa.

Así, una infraestructura pública de Cundinamarca que ya ha producido más de 7,7 millones de botellas para otros departamentos puede aprovechar su capacidad instalada para ampliar sus fuentes de ingreso y encontrar nuevas oportunidades comerciales en el mercado licorero nacional.

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