La Gobernación de Cundinamarca, en alianza con la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC) y la Federación Nacional de Cacaoteros (Fedecacao), inició las jornadas de socialización de la estrategia que busca fortalecer la productividad y la competitividad del sector cacaotero en ocho municipios del departamento.
La iniciativa contempla una inversión superior a $1.015 millones y beneficiará a 455 productores de los municipios de Caparrapí, Guaduas, La Palma, La Vega, Medina, Paime, Puerto Salgar y Yacopí, mediante la implementación de acciones orientadas a mejorar el desempeño de las unidades productivas.
“Ya iniciamos las jornadas de socialización con los productores para presentar el alcance de esta estrategia y acompañarlos durante su implementación. Con este trabajo impulsamos un cultivo que genera ingresos para cientos de familias campesinas y fortalece el desarrollo económico de nuestras zonas rurales”, señaló Jorge Rey, Gobernador de Cundinamarca.
El primer recorrido se desarrolló en los municipios de La Vega, Guaduas y Puerto Salgar, donde los equipos técnicos presentaron a los productores el alcance de la estrategia, el cronograma de implementación, los componentes técnicos del proyecto y los beneficios que recibirán las familias beneficiarias.
Entre las principales intervenciones se destacan la siembra y resiembra de cultivos, la renovación por copa, las labores de poda, el acompañamiento técnico permanente y la transferencia de conocimientos para optimizar el manejo agronómico de los cultivos.
Estas acciones buscan incrementar la productividad, mejorar la calidad del cacao, fortalecer la sostenibilidad de los sistemas productivos y aumentar la competitividad de los productores en el mercado.
Las jornadas continuarán en los próximos días en los municipios de Caparrapí, La Palma, Medina, Paime y Yacopí, consolidando un proceso participativo que permitirá avanzar en la ejecución de las actividades previstas.
Además, municipios como Yacopí, Caparrapí y Paime lideran la producción departamental, lo que refleja el potencial del cacao como motor de desarrollo rural, generación de ingresos y sostenibilidad para cientos de familias productoras del departamento.

