CAR invierte $3.300 millones para frenar riesgo de inundaciones y deslizamientos en Nimaima.

La Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca – CAR- puso en marcha una de las intervenciones de infraestructura ambiental más importantes para la región del Gualivá, con la construcción del muro de protección del talud marginal para el control de inundación, avenida torrencial y remoción en masa en la inspección de Tobia, para frenar el riesgo inminente por socavación lateral y pérdida de banca Río Negro.

El director general de la CAR, Alfred Ballesteros, junto con el alcalde municipal de Nimaima, Jhon Jairo Escobar, realizaron un recorrido técnico por la zona para anunciar la puesta en marcha de este proyecto.

Cabe recordar que la necesidad del proyecto obedece al colapso del talud marginal que ha sido una amenaza permanente y que podría incomunicar a la población rural y destruir el patrimonio de las familias ribereñas.

«Nuestra gestión se basa en hechos concretos. Preparar al territorio frente a los efectos del cambio climático es ejecutar obras como estas cuya inversión total asciende a más de $3.200 millones de pesos y que protegen la vida de los seres humanos. Menos discursos y más obras», afirmó el director Ballesteros.

La obra, que tendrá un plazo de ejecución de consiste en un muro de contención tipo voladizo diseñado para absorber cargas de alto impacto. Entre sus principales bondades se destacan:

1. Protección de infraestructura: Blindaje del puente vehicular y la plaza de mercado, centros neurálgicos de la economía local.

2. Mitigación climática: Reducción de la vulnerabilidad del municipio ante crecientes súbitas y avenidas torrenciales.

3. Preservación hídrica: Al evitar el desprendimiento de tierras, se previene el aporte excesivo de sedimentos al cauce, garantizando la salud del ecosistema fluvial.

Por su parte, el alcalde municipal de Nimaima, Jhon Jairo Escobar destacó que la obra es una garantía para el futuro del municipio y salvaguardar la vida de los más de 1.500 habitantes: «Se protege la vida y los bienes de toda una comunidad que se encuentra al margen del río. Esta inversión de la CAR es la respuesta que Nimaima esperaba para mitigar definitivamente el riesgo de inundaciones».

La intervención incluye un robusto sistema de drenaje con filtros, cunetas y disipadores que controlarán la humedad del terreno, a causa de las filtraciones excesivas, un factor detonante de deslizamientos en épocas de lluvias intensas.

“Esta obra es vital no solo para la seguridad física, sino para la preservación de las fuentes hídricas. Al evitar la socavación y el colapso de taludes, se reduce drásticamente el aporte de sedimentos al cauce, protegiendo la calidad del agua y el ecosistema de la cuenca del Río Negro”, puntualizó el director Alfred Ballesteros.

Así, con el inicio de estas obras, la CAR reafirma su compromiso con el desarrollo sostenible y la implementación de acciones concretas que permitan a los municipios de su jurisdicción afrontar los desafíos climáticos con infraestructuras que salvaguarden la vida de las personas, sus bienes y las fuentes hídricas.

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