Ellos, junto con los demás organismos de respuesta, han hecho posible la atención de centenares de emergencias en el departamento y necesitan mejores herramientas para cumplir su labor.
En esta ocasión, entregamos seis camionetas 4×4 de intervención rápida, dos vehículos más para movilizar personal, tres botes de rescate con chalecos salvavidas y kits forestales. Son $4.727 millones invertidos en 13 municipios para que nuestros bomberos puedan llegar más rápido, apoyar a los municipios vecinos cuando sea necesario y realizar labores de búsqueda y rescate en mejores condiciones.
Solo este año hemos atendido 930 incendios forestales y 363 emergencias por lluvias. Y el panorama para los próximos meses nos exige estar aún más preparados, pues se prevé que el fenómeno de El Niño se intensifique.
Mi reconocimiento a la UNGRD por aportar recursos para esta entrega, a los alcaldes y alcaldesas por su compromiso, a William Rozo, director de la Unidad Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres de Cundinamarca, y a todo su equipo por el trabajo realizado. Mi gratitud también a los cuerpos de bomberos voluntarios y oficiales por su labor para proteger a los cundinamarqueses.

