En un esfuerzo por salvaguardar los ecosistemas estratégicos de la región, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR) lanzó su estrategia operativa y pedagógica para la Semana Santa 2026 en un trabajo coordinado con la Secretaría de Ambiente de Bogotá, la Secretaría de Bienestar Verde de la Gobernación de Cundinamarca y la Iglesia Católica. Bajo el lema «Proteger también es un acto de fe», la entidad coordina acciones para frenar el tráfico de fauna y flora silvestre.
Según los registros del Centro de Atención y Valoración (CAV), solo en enero de 2026 ingresaron 172 individuos de fauna, de los cuales el 30 % corresponde a decomisos directos e incautaciones realizados en operativos conjuntos con la Policía Nacional. Durante 2025, la cifra fue aún más contundente: 910 individuos rescatados, siendo las aves (55 %) y los reptiles (25 %) los grupos más vulnerables.
El director general de la CAR, Alfred Ignacio Ballesteros, hizo un llamado a la conciencia ciudadana durante la rueda de prensa realizada este 24 de marzo: “Las cifras no son solo estadísticas, son vidas arrebatadas a nuestros bosques.
El año pasado ejecutamos 114 operativos que nos permitieron rescatar cerca de mil animales. En esta Semana Santa, nuestra prioridad es proteger a especies como el loro orejiamarillo, que depende totalmente de la palma de cera. No podemos permitir que una tradición de minutos destruya un proceso natural que tarda décadas en recuperarse”.
“Hemos incrementado los operativos que se hacen en Bogotá en varios puntos y localidades comp Kennedy, Engativá y Suba. Invitamos a la ciudadanía a seguir denunciando para imponer sanciones”. Adriana Soto, Secretaria de Ambiente de Bogotá.
La situación de la flora es crítica. De acuerdo con los estudios de la Dirección Técnica Ambiental de la CAR, la Palma de cera delgada (Ceroxylon sasaimae) cuenta con una población que apenas supera los 1.500 individuos en condiciones naturales.
La extracción de sus hojas para el Domingo de Ramos fragmenta el hábitat de aves en peligro como el loro orejiamarillo y los psitácidos (loras y pericos), que son las especies más traficadas en la jurisdicción.
En el último año, los operativos en regiones como Alto Magdalena y Soacha permitieron la incautación de más de 640 productos elaborados con palma, incluyendo ramos tejidos y figuras. Para contrarrestar esta práctica, la CAR entregará plántulas nativas para que los feligreses realicen un acto de fe sostenible: sembrar en lugar de arrancar.
La urgencia de estas medidas se sustenta en cifras alarmantes: además de los animales ingresados al CAV, producto de incautaciones, se reportó que en operativos recientes se han decomisado más de 640 productos elaborados con palma, concentrándose el 50 % de estas incautaciones en la regional Chiquinquirá.
Operatividad y control en 14 regionales:
La estrategia para este 2026 incluye puestos de control fijos y móviles en terminales de transporte y peajes, con los que se vigilará especialmente el tráfico de especies como la tingua azul, el perico bronceado y la tortuga hicotea.
El Director General de la CAR advirtió que el tráfico, la tenencia y la comercialización de fauna y flora silvestre no solo son actos contra la naturaleza, sino delitos que acarrean graves consecuencias legales.
De acuerdo con la Ley 2111 de 2021 y el régimen sancionatorio ambiental (Ley 1333 de 2009), quienes incurran en estas prácticas se enfrentan a multas que pueden alcanzar cifras millonarias y a penas de prisión de hasta 135 meses.
Durante esta Semana Santa, la autoridad ambiental, en articulación con la Fiscalía y la Policía Nacional, intensificará la judicialización de los infractores.
La tenencia de fauna silvestre es un delito. Los ciudadanos pueden realizar denuncias —incluso de forma anónima— a través del sistema PQR disponibles en la página WEB institucional y de las líneas de atención 601 5 80 11 11, 01 8000 915 317 – 01 8000 913 606; contribuyendo así a la protección de los «Entornos Sostenibles» que garantizan el equilibrio hídrico y ambiental de Cundinamarca.

